
A veces pienso a donde iremos a parar como sociedad. Cada día que pasa te vas enterando de cosas que te dejan o con la boca abierta de asombro o caso contrario, con un sentimiento de pena y en otras ocasiones de mucha impunidad. Los que me conocen saben que no creo mucho en las conspiraciones, sé que hay muchísimas personas, y grandes corporaciones que nos llevan de la nariz de un lado a otro, o bueno a la mayoría, intento no caer en sus redes y engaños, estoy alerta siempre ante cualquier señal o indicio de cambios que a la larga no son beneficiosos para la sociedad, ni para las personas.
Cuando vivía en la Argentina, realmente no me daba cuenta o estaba inmerso en otras cosas, o por las políticas kirchnerista, tenías que fijar tu camino, tu historia en cómo sobrevivir y no morir en el intento, pero hoy no quiero hablar de esta calaña política, sino de otra cosa, que en mayor o menor medida los involucra, pero desde otra línea política que, con el tiempo te das cuenta que eso caminos se cruzan y maman de la misma mierda ambos.
Les contaba que en Argentina no daba importancia a lo que sucedía en Europa, ahora estando aquí, les puedo decir que he experimentado, en carne propia, en vivo en directo, la humillación por ser católico, por manifestar que soy catequista, que voy a misa los domingos y que me confieso una vez por mes. He sido el hazmerreír de personas que en cierta medida tienen la misma línea de pensamiento y doctrina que la basura política que arruino a mi país hace 20 años y que hoy gobierna España, en la figura de Sánchez.
Para mí fue un desafío, y lo asumo como tal, y nunca me calle y oculte lo que soy, ni en lo que creo. Fui humillado en público en Gijón, por un individuo y no les puedo explicar el odio, el resentimiento, el asco y el prepotismo, la descalificación y muchos otros calificativos que tuve que soportar ante la mirada del público asistente, cómo a los organizadores que dejaron que este ser, se despachara y con total impunidad sin que nadie le dijera nada.
Es la primera vez, que me pasaba algo así, y les puedo decir que recordé a Jesús cuando lo acusaban en el Sanedrín, lo injuriaban e insultaban, claro no puedo ponerme en sus zapatos o sandalias, pero si entendí por lo mucho que paso Nuestro Señor, lo mío ni se acerca, pero tome su actitud: silencio. Cuando podía expresarme, lo hacía con la palabra justa y precisa. Ahora usted se pregunta a donde voy con esta historia. Ya les cuento y se darán cuenta porque se las relate. Esto me paso en la Semana Negra de la ciudad de Gijón, presentando mi obra literaria “Navarra Preludio”, un libro, una historia de ficción, con algún dejo de verdad y si quizás, cómo es mi estilo y que no puedo evitar: evangelizar. Pero al margen de eso, me enfoco en el comentario de este video: libros, historias, relatos, cuentos…
Mi esposa me compartió un video de Begoña Gerpe, abogada ejerciente del Ilustre Colegio Provincial de Abogados de A Coruña, Galicia, España. Y tiene un estilo muy fresco y enérgico, sobre todo cuando se relaciona con el gobierno del actual Pedro Sánchez. El video en cuestión lleva por título: “Cuentacuentos Drag Queens para niños de tres años en Alcorcón”, este último es un municipio ubicado en la Comunidad de Madrid. Y aquí nos detenemos un poco, ya que quiero hacer una brevísima explicación de que es un “Drag Queens” y continuar luego. Se cree que la práctica de hombres vestidos como mujeres se originó en el teatro isabelino en Inglaterra, donde las mujeres no tenían permitido actuar.
Como pueden ver, bajo esa consigna hipócrita, manipuladora e invasiva de introducirse en la mente de los niños, cuando estos, están viviendo una etapa crucial donde están abiertos a recibir información, aparecen estos individuos para cagarles la cabeza. Su objetivo es muy claro: destruir la inocencia, la pureza, la mirada diferente que tienen los niños sobre todo lo que los rodea. Y lo hacen así, arruinándoles sus cabecitas, y estos individuos lo justifican así, “normalizar la diversidad y fomentar el respeto desde edades tempranas, para lograr una sociedad más inclusiva e igualitaria”
Me preocupa el mundo que se está viniendo, donde se habla de integración, diversidad, inclusión y toda esa mierda que la izquierda y los populistas pregonan… y mientras tanto tenemos a las nuevas generaciones con su mirada fija viendo videos de TikTok y de Instagram… ¿A vos te hablo? Deja de estar en la boludez y en la estupidez, deja de evadir la realidad sumergiendo tu cabeza en las redes sociales, levanta la vista que te están robando tu existencia, tu libertad, tu sexualidad, la capacidad de pensar.
Nos tenemos que dar cuenta que estamos volviendo al pasado, pero no al que conocemos o conocimos por los libros de historia a un pasado que aún no sabemos cómo será porque estos individuos lo han reescrito, una historia donde muchos no forman parte y solo una minoría enferma y manipuladora gobernara como en esas historias distópicas que a menudo se caracterizan por la deshumanización, gobiernos tiránicos, y conflictos de grandes dimensiones.
Apostar por la defensa y cuidado de los niños nos obliga a releer las palabras del evangelio de Marcos 10, 14-16: “Dejen que los niños se acerquen a mí y no se lo impidan, porque el Reino de Dios pertenece a los que son como ellos. Les aseguro que el que no recibe el Reino de Dios como un niño, no entrará en él. Después los abrazó y los bendijo, imponiéndoles las manos”
Es conmovedor fijar la mirada en Jesús rodeado de niños, jugando con ellos, sonriéndoles, preguntándoles sus nombres, su edad. Y ver estas imágenes de estos individuos, los “Drag Queens”, que le dañan lo más sublime que tienen los niños: la inocencia. Es fundamental revitalizar el valor de la familia, como cuna de vida y amor, y de nuestra comunidad creyente como un lugar para alzar la voz por el cuidado, por el buen trato, y por sobre todo por la protección de los niños de estas nuevas maneras de adoctrinamiento sexual impulsado por las minorías de izquierda y populistas que nos gobiernan…

Para ANUNCIAR Informa (AI)
Desde España
Alfredo Musante